Con frecuencia solemos mencionar la expresión guerra cultural como si se tratase de un fenómeno reciente, pero la verdad es que existe desde hace mucho tiempo. A través de la historia de la humanidad han ocurrido disímiles pugnas, competencias; batallas por conquistar territorios, imponer modos de vida y lograr hegemonías. Durante siglos prevalecieron las luchas armadas, las explosiones, los disparos, las muertes… Esas guerras solían reconfigurar el orden político y económico global. Tal vez los dos mayores ejemplos son la primera guerra mundial (1914-1918) y la segunda (1939-1945), con millones de víctimas, y transformaciones de gran alcance en todo el planeta.