Nostradamus y la COVID-19

 

Por Elsa Claro, publicado en Cubadebate

En estos días circula, sobre todo entre los jóvenes, tan activos en las redes, el supuesto vaticinio de Nostradamus afirmando que predijo la actual epidemia y hasta los sitios específicos (surgimiento en China) epicentro secundario (Italia), entre detalles que tratan de hacerlo verosímil, incluyendo una debacle económica mundial.

Los medios y flujos de interacción personal de este momento son de tal magnitud e importancia que cuesta trabajo, tampoco sería exacto, calificarlos de nocivos. Pero pueden serlo. Al menos en manos de alarmistas e irresponsables. Cuando la COVID-19 tiene en suspenso al mundo, pareciera irracional que haya personas dedicadas a propalar falsedades por ¿entretenimiento?, ¿burla?,¿necesitad de sobresalir?

Quizás se consideren a salvo y no lo están. O sientan placer en desinformar acrecentando los temores de tantos y tantos atribulados.

Por término medio se atribuye a un proverbio hindú o a un pensamiento asiático, cualquier asunto al cual se le quiere dar peso o sesgos de máxima verdad. Es muy utilizado el médico francés en cuyo nombre se invocan todo tipo de predicciones históricas y científicas. Michel de Nôtre-Dame vivió en el siglo XVI, cuando los virus y su letalidad no eran conocidos, aunque se tuviera referencia sobre las enfermedades que provocan. Algo así como conocer del crimen sin haber identificado al asesino.

Se comienza a tener noción y conocimiento de ellos bastante después de muerto el famoso sujeto, a finales del XIX, e inicios del XX, gracias a la perspicacia y trabajo de científicos como el ruso Dmitri Iósifovich Ivanovski y del neerlandés Martinus Willem Beijerinck.

Abreviando, Ivanoski le da el nombre de virus al patógeno que descubre, lo describe y determina su existencia independiente de las bacterias, en tanto Beijerinck, usando también métodos de muy fino filtraje en laboratorio, lo reconfirma y aísla alguno de los que actúan sobre las plantas.

La creación del microscopio electrónico en los años 29-30, permite comprobar aquellas anticipaciones, antecedidas, valga recordarlo, de lo hecho por figuras ilustres, entre ellas, el bacteriólogo inglés Frederick Twort, primero en dar cuenta de que algunos virus atacan a las bacterias. Y, por supuesto, rememorando a Louis Pasteur y Edward Jenner, quienes incluso sin tener idea de cómo eran o si existían los virus propiamente, desarrollaron las primeras fórmulas para inmunizar a los seres humanos de algunas patologías. Idem con el alemán Robert Koch y sus importantes estudios sobre el bacilo de la tuberculosis.

El breve, limitado recuento, fácil verlo, nada tiene que ver con Nostradamus pero sí con la COVID-19.

Sirva para despejar las falsas afirmaciones circulando por WhastApp, Facebook y otras vías digitales afirmando por un lado que Egipto posee un suero que fulmina el nuevo coronavirus y que Cuba acaba de producir un fármaco que cura la enfermedad, gracias a lo cual pasará a beneficiarse de la tragedia y debutar en el club de los ricos.

Tanta superficialidad es repugnante. Pasa de lo absurdo a lo malintencionado.

Por supuesto que las autoridades egipcias desmintieron la existencia de una hipotética panacea creada por sus especialistas, tratando de cortar la cadena que circula en grupos a nivel nacional e internacional con esa información y variantes diversas de ella.

El falso descubrimiento se asocia en algunos casos a la manipulación de los sentimientos religiosos para hacer más creíble la patraña y tiene un dejo pronunciado de instrumento para desvirtuar la limpieza con la cual Cuba actúa en materia sanitaria, mientas trabaja, eso sí, en procura de alivios o sanaciones para esta u otras dolencias.

Los coronavirus –según lo comprobable– es una familia de virus descubierta en los años 60. Su origen se desconoce. Se supone que varios animales propician el reservorio apropiado, desde donde avanzan hacia las personas, pero no existen pruebas plenas de ello.

Son capaces de provocar un resfriado común o un complejo cuadro respiratorio grave y letal. Entre estos últimos está el SARS, iniciado a fines del 2002 en China y el MERS-CoV, manifestado en el 2012 en Arabia Saudita.

Hay coronavirus menos peligrosos y es posible haberlos contraído sin mayores consecuencias en algún momento de la vida.

Ante el peligro de una propagación de rumores infundados, que solo crean ansiedad y daño, es preferible confrontar los datos recibidos o, ante la duda, no circularlos.

Nota Bene: ¡Ah!, la crisis económica adherida a la profecía está anunciada hace rato por ilustres y creíbles expertos en la materia. Algunos de ellos previeron, basados en hechos, la iniciada en el 2008. Entonces tampoco les hicieron gran caso.

 

Publicado el 16 marzo, 2020 en Salud y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Ven-Cuba

MIRO CUBA DESDE VENEZUELA CHAVISTA.

cubaconamalia.wordpress.com/

“La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla” José Martí

La Santa Mambisa

Promoviendo la FE de nuestra cubanísima Revolución

RE-EVOLUCIÓN

Combatiendo al neofascismo internacional

Desenlace

La verdad sobre mi país. Un blog para desmentir a los cibermercenarios

Cuba por Siempre

"Cuba es pueblo que ama y cree, y goza en amar y creer." José Martí

yurisander

Teconolgía, periodismo y vida

Fundación País Digno

Abriendo espacios de diálogo y debate entre actores sociales, políticos e intelectuales orgánicos del movimiento popular

Herencias Culturales

Herencias Culturales Guantánamo

Solidaridad Latinoamericana

"Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar"

A %d blogueros les gusta esto: