Cuba ya está en Congreso

Por: Leticia Martínez Hernández / Cubahora

La noticia este sábado en Cuba vuelve a generarse desde el siempre recurrido Palacio de Convenciones, ese recinto sobre el que Celia Sánchez puso mano tierna y empeño de heroína desde sus cimientos y que, en más de tres décadas de fundado, ha sido testigo de muchos de  los momentos cumbres de la Revolución cubana. La jornada de este 16 de abril será, sin dudas, otros de esos días para guardar, cuando un millar de militantes del Partido Comunista de Cuba vuelvan a juntarse para seguir enrumbando el destino de la nación.

El Partido convoca a su militancia luego de cinco años en los que el país ha estado empeñado en la actualización de su modelo económico y social. Ha sido este un quinquenio de intenso trabajo, de transformaciones profundas, de avances, de batallas campales contra viejos dogmas, de errar, de rectificar…para lograr el socialismo próspero y sostenible, que algunos citan con frialdad, pero en el que están sustentadas las esperanzas de los cubanos.

El VII Congreso de la vanguardia cubana se anuncia trascendente porque evaluará lo hecho en este tiempo, porque a camisa quitada sus delegados pondrán la mira en lo que todavía no se ha logrado, también en donde se ha llegado a medias o con soluciones superficiales. Los 313 lineamientos surgidos del debate hace cinco años, que generó millones de opiniones entre la población, serán puestos ahora bajo lupa y actualizados. Con esa misma óptica, serán evaluados además los Objetivos de trabajo del Partido, aprobados en su Primera Conferencia.

Sin embargo, la cita no solo mirará en retrospectiva. Si algo pesa sobre el éxito de este encuentro es el vistazo profundo a futuro que pretende, basado en la concreción de dos documentos que se afinan como brújula de la nación: la tan esperada Conceptualización de modelo económico cubano, nunca hecha en nuestra historia, y que urge ante la decisión inamovible de “cambiar todo lo que deba ser cambiado”; y el plan de desarrollo de cara al año 2030, muestra fehaciente de la luz larga encendida por un país que se esfuerza por alejarse de los males de la improvisación y salir de la supervivencia constante.

Pero, como casi todo lo que de buena fe se hace en esta Isla, el VII Congreso abre sus puertas tras una intensa “balacera” mediática que ha sugerido, en el mejor de los casos, aplazarlo con la excusa de que sus documentos de base no fueron puestos a debate público como sucedió con los Lineamientos en el año 2010. Ni siquiera la explicación de que los nuevos textos son una continuidad y que se sustentan en las premisas planteadas entonces por millones de cubanos ha podido aplacar aquellas voces. Separo de esta campaña pueril — otra más, no la última— a quienes desde disímiles tribunas, con respeto y argumentos nacidos del amor hacia su país, pidieron involucrar más criterios en la discusión.

¿Acaso era plausible posponer la cita de los comunistas cubanos en medio del contexto adverso que vive la izquierda en Latinoamérica? ¿Cuántas interpretaciones generaría suspender el Congreso, en medio del proceso de normalización de relaciones con Estados Unidos e inmediatamente después de la visita del Obama a Cuba? ¿Por qué romper el ciclo que se había pautado en la cita del 2011, cuando se escogió abril y los días gloriosos de Girón para honrar nuestra historia con el compromiso que genera siempre un Congreso del Partido?

Ya se ha dicho: el VII Congreso no se queda en los marcos del Palacio de Convenciones de La Habana. Sus consideraciones saldrán a la calle, serán puestas a la consideración de todos, porque es imposible a estas alturas de la Revolución hacer cualquier movimiento a espaldas del pueblo, ese que por más de cincuenta años ha sido protagonista.

El VII Congreso volverá a juntar en un mismo espacio a la generación histórica que fundó una Revolución incomparable, a quienes les siguieron en ese empeño de “empujar a un país” y a los más jóvenes, tan comprometidos como aquellos barbudos irreverentes que hicieron suya la Sierra Maestra. Se esperan día luminosos, en los que, como escribió el inolvidable Cintio Vitier, “nuestra pequeña isla se aprieta y se dilata, sístole y diástole, como un destello de esperanza para sí y para todos”.

 

Publicado el 17 abril, 2016 en VII Congreso PCC. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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